Marzo ha llegado, y con él, no sólo una fecha clave en el calendario, sino un mes para conmemorar lo conseguido, y sobre todo, para recordar que todas las mujeres tenemos una líder en nuestro interior.
¿Qué mujeres han sido tus referentes?
En este momento, me gustaría invitarte a recordar el camino que has recorrido hasta llegar donde estás, y pensar en las mujeres que te han acompañado o han sido tus referentes para convertirte en quién eres hoy.
Tal vez haya sido una travesía de aciertos, de errores, y sobre todo, de valiosos aprendizajes que te han forjado como persona. Quizá te hayas sentido sola en alguna ocasión y hayas necesitado que alguien te escuchase.
Quizá te sientes perdida y no sabes por dónde empezar…
Y puede ser, que al emprender tu propio proyecto profesional, no sabías por dónde empezar y otra mujer te tomó de la mano (ella te entendía perfectamente, ya que también había pasado por eso), acompañándote, compartiendo su experiencia y mostrándote una dirección que aún no eras capaz de ver.
A veces creemos que el éxito, tanto a nivel personal como profesional, es una carrera solitaria, pero no lo es. Para mí, las mujeres somos como las secuoyas, unos árboles majestuosos que alcanzan alturas increíbles, y que resisten ante las tormentas. ¿Por qué? Porque están conectadas por sus raíces, ya pesar de que se encuentren a kilómetros de distancia, se sostienen y se nutren para seguir creciendo. Una red de apoyo inquebrantable en los momentos de dificultad e incertidumbre, ahí reside nuestra sororidad.
Rodéate de mujeres que sean espejos en los que inspirarte
Por ello, es crucial rodearte de una comunidad de mujeres que te impulsan, que son espejos en los que inspirarte para cumplir tus sueños, tus metas, tus ilusiones, y te ayudan a seguir creciendo. Mujeres cómplices, comprometidas a avanzar, a crear sinergias y prosperar juntas. Una comunidad, en la que cada una de nosotras sirve como un altavoz para la otra, multiplicando así nuestras oportunidades para brillar.
En mi trayectoria tanto personal como profesional, me he dado cuenta de que, alcanzar nuestras inquietudes requiere hacernos visibles, pero nos cuesta mostrarnos y que nuestra voz se escuche, ya que la principal barrera que nos ponemos (debido a nuestros miedos), somos nosotras mismas. Sé que da vértigo enfrentarse a ellos(yo también lo he sentido), pero liderar tu propio camino requiere tomar decisiones y actuar aunque esos miedos estén presentes. Para mí, el primer paso para vencerlos es creer en ti, sentir que eres capaz de lograr todo aquello que te propongas. La confianza es la base para liberar esa líder que llevas dentro, sólo tienes que recordar los momentos de adversidad en donde has sido fuerte, valiente, resiliente.
Confía en tu propio proceso
Ten presente que cada persona necesita un tiempo para su propio proceso de transformación, permítete el tuyo para convertirte en la mujer que quieres ser, disfrutando y celebrando el viaje.
Para muchas de nosotras, poder dedicarte a lo que te apasiona ya es el éxito, porque no es solo un trabajo, sino una forma de vida, y para ello tienes de continuar desarrollando una mentalidad y visión estratégica que te guíe cada día. Y cuando las cosas no salen como esperabas, saber que no estás sola, porque tu comunidad está ahí para arroparte.
Celebra cada paso
Como dijo Marie Curie, premio Nobel en Física y Química: – “Sé una mujer que apoya a otras mujeres. Háganse cumplidos unas a otras, dense palabras de aliento, empoderen a las demás”.
Este mensaje es para ti: abuela, madre, hija, hermana, tita, sobrina, nieta, amiga, compañera, empresaria, directiva, CEO, emprendedora… Brindo por ti, por mí, por la líder que llevas dentro.
Te invito a ver el videoclip aquí.
¡Feliz Día de la Mujer!